Es difícil conocer bien un negocio si se reparte la atención entre demasiados al mismo tiempo. Por eso el número se cuida, a propósito.
Una campaña puede dar resultados rápidos. Una marca tarda más y vale la pena construirla pensando en eso.
Es más fácil reportar solo lo bueno. Pero un negocio crece más rápido cuando alguien le dice a tiempo lo que hay que cambiar.